Este bizcocho es una combinación perfecta de la acidez de los arándanos, el dulzor de la masa y el crujido de las nueces. Ideal para el desayuno, la merienda o como postre.
Ingredientes:
- Para el Pastel:
- 200 g de harina de trigo de todo uso
- 1 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/4 cucharadita de sal
- 120 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 180 g de azúcar blanco
- 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 120 ml de leche entera, a temperatura ambiente
- 200 g de arándanos frescos (o congelados, sin descongelar)
- 100 g de nueces, picadas gruesas
- 1 cucharada de harina adicional (para los arándanos)
- Para el Crumble (Opcional, pero recomendado):
- 50 g de harina de trigo de todo uso
- 50 g de azúcar moreno
- 30 g de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos pequeños
- Para el Glaseado (Opcional):
- 60 g de azúcar glas
- 1-2 cucharadas de leche o zumo de limón
Utensilios:
- Molde redondo de 20-22 cm de diámetro (tipo bundt o para pastel)
- Papel de horno
- Bol grande para mezclar
- Batidora eléctrica (de varillas o de pie)
Preparación:
- Prepara el molde y el horno:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Engrasa y enharina tu molde, o cúbrelo con papel de horno si es necesario.
- Prepara el crumble (si lo usas):
- En un bol pequeño, mezcla la harina y el azúcar moreno.
- Añade los cubos de mantequilla fría. Con las yemas de los dedos, frota la mantequilla en la mezcla de harina y azúcar hasta obtener una textura arenosa, como migas gruesas. Reserva en la nevera.
- Prepara la masa del bizcocho:
- En un bol mediano, tamiza la harina, la levadura en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal. Reserva.
- En un bol grande, bate la mantequilla y el azúcar blanco con una batidora eléctrica hasta que la mezcla esté cremosa y de color claro (unos 3-5 minutos).
- Añade los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición hasta que se incorpore por completo. Incorpora el extracto de vainilla.
- Con la batidora a velocidad baja, añade gradualmente la mezcla de ingredientes secos al bol de los húmedos, alternando con la leche, comenzando y terminando con los secos (ej. 1/3 secos, 1/2 leche, 1/3 secos, 1/2 leche, 1/3 secos). Mezcla solo hasta que se integre, sin batir en exceso.
- En un bol pequeño, mezcla los arándanos con 1 cucharada de harina adicional. Esto ayuda a evitar que se hundan en el fondo del pastel.
- Incorpora suavemente los arándanos enharinados y las nueces picadas a la masa con una espátula, con movimientos envolventes.
- Monta y hornea:
- Vierte la masa en el molde preparado, extendiéndola de manera uniforme.
- Si usas el crumble, espolvoréalo uniformemente por encima de la masa.
- Hornea durante 45-55 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Si el crumble o la parte superior se dora demasiado rápido, puedes cubrir el pastel con papel de aluminio.
- Enfría y decora:
- Retira el pastel del horno y déjalo enfriar en el molde sobre una rejilla durante 10-15 minutos antes de desmoldarlo con cuidado.
- Deja que el pastel se enfríe completamente sobre la rejilla.
- Para el glaseado (si lo usas): En un bol pequeño, mezcla el azúcar glas con 1 cucharada de leche o zumo de limón hasta obtener una consistencia fluida pero densa. Si es necesario, añade más líquido gota a gota. Rocía el glaseado sobre el pastel ya frío.
Consejos del Chef:
- Temperatura de los ingredientes: Asegúrate de que la mantequilla, los huevos y la leche estén a temperatura ambiente para que se mezclen mejor y la masa quede más homogénea.
- No mezcles en exceso: Batir demasiado la masa después de añadir la harina puede desarrollar el gluten, resultando en un pastel seco y denso. Mezcla solo hasta que los ingredientes estén combinados.
Arándanos congelados: Si usas arándanos congelados, no los descongeles antes de incorporarlos a la masa. Pásalos directamente del congelador a la masa, mezclados con harina, para evitar que suelten demasiado líquido.

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