🧈 Mantequilla

Hacer tu propia mantequilla es un proceso mágico y gratificante. Con solo un par de ingredientes simples y un poco de paciencia, puedes transformar la nata fresca en una mantequilla dorada y cremosa, con un sabor puro y auténtico que elevará tus desayunos y tus preparaciones culinarias. Además, ¡obtendrás suero de leche casero como delicioso subproducto!


Ingredientes:

  • 1 litro (o 4 tazas) de nata para montar (crema de leche) con 35% o más de grasa, muy fría
    • Importante: Asegúrate de que sea nata para montar, no nata líquida para cocinar. Cuanto mayor sea el porcentaje de grasa, mayor será el rendimiento de mantequilla.
  • 1/2 cucharadita de sal fina (opcional, para mantequilla salada)
  • Agua helada (para lavar la mantequilla)

Utensilios:


Preparación:

Paso 1: Enfría tus Herramientas

  1. Para obtener mejores resultados, coloca el bol de tu batidora y las varillas en el refrigerador o congelador durante al menos 15-20 minutos antes de comenzar. La nata debe estar muy fría para que la mantequilla se separe correctamente.

Paso 2: Bate la Nata

  1. Vierte la nata fría en el bol frío de la batidora.
  2. Comienza a batir a velocidad media. La nata pasará por varias etapas:
    • Etapa 1 (1-2 minutos): La nata estará líquida y empezará a burbujear.
    • Etapa 2 (2-4 minutos): Se formarán picos suaves, como nata semi-montada.
    • Etapa 3 (4-6 minutos): Se formarán picos firmes, como nata montada lista para postres.
    • Etapa 4 (6-10 minutos): La nata montada empezará a verse granulosa y amarilla. Esto significa que los sólidos de la grasa se están separando del líquido. Es crucial que no dejes de batir aquí.
    • Etapa 5 (8-12 minutos): La mantequilla se separará de repente del suero de leche. Verás cómo la mezcla se «corta» y se divide claramente en una masa sólida de mantequilla y un líquido lechoso y translúcido. En este punto, reduce la velocidad para evitar salpicaduras.

Paso 3: Separa y Salar (Opcional)

  1. Coloca el colador de malla fina sobre un recipiente hondo.
  2. Vierte la mezcla de mantequilla y suero en el colador. La mantequilla quedará en el colador y el suero de leche (buttermilk) se recogerá en el recipiente de abajo. ¡No lo tires! Es excelente para hacer tortitas, panes o aderezos.
  3. Presiona suavemente la masa de mantequilla en el colador con una espátula o cuchara para extraer la mayor cantidad de suero posible.

Paso 4: Lava la Mantequilla

  1. Este paso es crucial para la conservación y el sabor. Transfiere la mantequilla a un bol limpio.
  2. Añade una buena cantidad de agua helada al bol, cubriendo la mantequilla. Con tus manos limpias o una espátula, «amasa» la mantequilla bajo el agua, apretándola y doblando. El agua se volverá lechosa a medida que arrastre los restos de suero.
  3. Vierte el agua sucia y repite el proceso (añadir agua helada, amasar, escurrir) unas 4-5 veces, o hasta que el agua salga completamente clara. Esto puede tomar un tiempo, pero es esencial para eliminar todo el suero residual, ya que este es el que hace que la mantequilla se eche a perder rápidamente.

Paso 5: Dale Forma y Salar (Si Usas)

  1. Una vez que el agua salga clara, exprime la mantequilla para eliminar el exceso de humedad. Puedes usar tus manos o, si tienes, envuélvela en un paño de estopilla y retuércelo firmemente para escurrir bien.
  2. Si deseas mantequilla salada, espolvorea la sal fina sobre la mantequilla y amasa un poco más para que la sal se distribuya uniformemente.
  3. Forma la mantequilla en un bloque o cilindro. Puedes usar un molde de mantequilla o simplemente darle forma con tus manos y luego envolverla firmemente en papel de horno o film transparente.

Conservación:

  • Guarda la mantequilla casera en un recipiente hermético en el refrigerador.
  • Durará aproximadamente 1-2 semanas. Si se ha lavado muy bien, podría durar un poco más.
  • También puedes congelarla envuelta herméticamente hasta por 3 meses.

Consejos del Chef:

  • Temperatura de la Nata: La nata DEBE estar muy fría. Si se calienta demasiado, la grasa no se separará correctamente.
  • No Sobrellenes el Bol: La nata aumentará mucho su volumen antes de separarse, así que asegúrate de usar un bol grande para evitar salpicaduras.
  • Usa el Suero de Leche: El suero de leche casero es un tesoro. Úsalo en panadería (panes, muffins, tortitas), para marinar pollo o para hacer aderezos cremosos.
  • Experimenta: Una vez que domines la mantequilla básica, puedes añadir hierbas frescas picadas (romero, tomillo), ajo asado, ralladura de limón, o incluso un toque de miel para crear mantequillas saborizadas.
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