🍯 Baklava con Pistachos y Miel: El Exquisito Tesoro de Oriente Medio

El baklava es mucho más que un postre; es una obra de arte de la repostería, un tesoro de capas crujientes de masa filo, rellenas de frutos secos picados y empapadas en un almíbar aromático. Esta receta de baklava con pistachos y miel te guiará para crear una versión espectacular de este clásico, equilibrando la riqueza de los pistachos con la dulzura fragante de la miel y el limón.


Ingredientes:

Para el Baklava:

  • 450 g (1 paquete estándar) de masa filo fresca o congelada, descongelada en el refrigerador (importante: sacar del refrigerador 1-2 horas antes de usar)
  • 250 g de pistachos crudos, sin cáscara y sin sal
  • 200 g de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 cucharadita de canela molida (opcional, para un toque aromático)

Para el Almíbar de Miel y Limón:

  • 200 g de azúcar blanco
  • 240 ml (1 taza) de agua
  • 120 ml (1/2 taza) de miel de buena calidad
  • 2 tiras grandes de cáscara de limón (solo la parte amarilla)
  • 1 ramita de canela en rama (opcional)

Utensilios:


Preparación:

Paso 1: Prepara los Pistachos

  1. Si los pistachos no están pelados, sumérgelos en agua hirviendo durante 1-2 minutos, luego escúrrelos y pélalos. Frota los pistachos con un paño limpio para retirar el exceso de humedad.
  2. Pica los pistachos finamente en un procesador de alimentos (con pulsos cortos para evitar convertirlos en pasta) o pícalos a mano con un cuchillo. No deben quedar pulverizados, sino con una textura granulada.
  3. Si usas, mezcla los pistachos picados con la canela molida en un bol. Reserva.

Paso 2: Prepara el Almíbar Aromático

  1. En una cacerola pequeña, combina el azúcar blanco, el agua, la miel, las cáscaras de limón y la ramita de canela (si la usas).
  2. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio, removiendo ocasionalmente hasta que el azúcar se disuelva por completo.
  3. Una vez que hierva, reduce el fuego a bajo y deja que hierva suavemente durante 8-10 minutos, o hasta que el almíbar espese ligeramente. No lo dejes reducir demasiado.
  4. Retira del fuego y quita las cáscaras de limón y la ramita de canela. Deja que el almíbar se enfríe completamente a temperatura ambiente. Es crucial que el almíbar esté frío cuando lo viertas sobre el baklava caliente para que absorba bien.

Paso 3: Monta el Baklava

  1. Precalienta el horno a 175°C (350°F).
  2. Derrite la mantequilla y tenla lista. Cubre la masa filo con un paño ligeramente húmedo para evitar que se seque mientras trabajas.
  3. Engrasa generosamente el fondo y los lados del molde de hornear con parte de la mantequilla derretida.
  4. Coloca una hoja de masa filo en el fondo del molde, dejándola sobresalir si es necesario. Pincela la superficie generosamente con mantequilla derretida. Repite este proceso con otras 7-8 hojas de masa filo, formando una base de unas 8-9 capas, pincelando cada capa con mantequilla.
  5. Espolvorea uniformemente una tercera parte de la mezcla de pistachos sobre la última capa de masa filo.
  6. Cubre los pistachos con 2-3 hojas de masa filo, pincelando cada capa con mantequilla.
  7. Espolvorea otra tercera parte de los pistachos.
  8. Cubre con 2-3 hojas más de masa filo, pincelando cada capa con mantequilla.
  9. Espolvorea la última tercera parte de los pistachos.
  10. Cubre con las hojas de masa filo restantes (unas 8-9 capas), pincelando cada capa generosamente con mantequilla. Asegúrate de que la capa superior esté bien cubierta de mantequilla. Recorta los bordes de masa filo que sobresalgan para que queden al ras del molde.

Paso 4: Corta y Hornea

  1. Con un cuchillo muy afilado, corta el baklava en porciones antes de hornearlo. Puedes hacer rombos, cuadrados o triángulos. Intenta que los cortes sean limpios y lleguen hasta el fondo del molde.
  2. Hornea en el horno precalentado durante 40-50 minutos, o hasta que la parte superior esté bien dorada y crujiente. Si ves que se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo holgadamente con papel de aluminio.

Paso 5: Empapa y Sirve

  1. Inmediatamente después de sacar el baklava del horno, vierte lentamente el almíbar frío sobre toda la superficie caliente. Escucharás un suave chisporroteo y la masa filo absorberá el líquido.
  2. Deja que el baklava se enfríe completamente a temperatura ambiente durante al menos 4-6 horas (o idealmente toda la noche). Esto es esencial para que la masa filo absorba el almíbar y el baklava adquiera su textura característica y su sabor completo.
  3. Una vez frío y asentado, puedes volver a pasar un cuchillo por los cortes para asegurarte de que las porciones estén bien separadas.
  4. Sirve las porciones y, si lo deseas, decora con pistachos picados extra.

Conservación:

  • Guarda el baklava a temperatura ambiente en un recipiente hermético. Se mantendrá fresco y crujiente hasta por 5-7 días. No es necesario refrigerarlo, ya que la refrigeración puede hacer que la masa filo pierda su textura crujiente.

Consejos del Chef:

  • Masa Filo: Es delicada. Trabaja rápidamente y mantén las hojas que no uses cubiertas con un paño húmedo para evitar que se sequen y se rompan.
  • Mantequilla Clarificada: Para un sabor aún más puro y un color dorado más intenso, puedes usar mantequilla clarificada (ghee) en lugar de mantequilla derretida normal. Simplemente derrite la mantequilla a fuego lento y retira la espuma blanca de la parte superior.
  • No Escatimes en Mantequilla: La mantequilla es clave para la textura crujiente de cada capa. No seas tacaño al pincelar.
  • Enfriado Crucial: La paciencia es una virtud con el baklava. Dejarlo enfriar y absorber el almíbar por completo es la clave para que no quede blando y tenga esa textura perfecta.
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